lunes, 30 de diciembre de 2013

Año Nuevo, nuevos objetivos: Consejos para organizar tu agenda y lograr más productividad.



Planear nuestras actividades con anticipación es la base para funcionar mejor durante el día y ser más productivos con nuestro tiempo, enfocados siempre en las prioridades y en nuestras metas más importantes.

Organiza tu agenda y tu tiempo:

Decidir lo que vamos a anotar en nuestra agenda de las tareas y actividades que deseamos lograr durante el día, es un arte que hay que desarrollar, porque si anotas demasiadas te sentirás frustrado por haber logrado poco, y si anotas pocas, te quedarás con la sensación de que no hiciste todo lo que podías haber hecho. Estos 3 consejos son básicos para lograr ese equilibrio dentro de nuestra planeación:

No llenes tu día de actividades. Es importante dejar espacios para poder atender las cosas que vayan surgiendo durante el día y también para las pequeñas tareas rutinarias que es necesario llevar a cabo todos los días para que nuestra vida siga funcionando lo mejor posible. Planea una distribución lógica, procura pensar qué tiempo requerirá cada actividad, y así será más fácil decidir cuántas anotas en tu agenda. Esta es una de las razones por las cuales recomendamos organizar tu día con anticipación, para que te puedas tomar el tiempo de planearlo en tu agenda sin presiones.

Cúbrete con más tiempo. Si tu estimación para alguna tarea es de 15 minutos, anota 30, para que con ello te estés dando no solamente el tiempo necesario, sino que te vayan quedando minutos que no utilices en esa tarea en particular, para atender alguna otra del día.

Utiliza el momento del día que mejor funcione para ti. Decide según las actividades que deseas realizar, en qué momento del día es mejor para ti dedicarte a ellas. Si es una actividad que requiera de más concentración anótala en un momento del día en el que sepas que tendrás menos interrupciones. Si son tareas de rutina que no requiera de tu enfoque especial, podrás realizarlas en momentos de más movimiento. También planea tus actividades según tus niveles de energía, si eres de las personas que funciona más creativamente por las tardes, dedica esos momentos a tus actividades más importantes.

La mayor parte de los días no tenemos ni un minuto libre o nos quedamos cortos de tiempo para realizar todas las actividades que tenemos. Por ese motivo, encarar el nuevo año de manera distinta, puede ayudarnos a administrar nuestros tiempos y a simplificarnos considerablemente la vida.

jueves, 19 de diciembre de 2013

La gestión de las emociones en el trabajo y sus efectos en los resultados.


La literatura actual muestra que el afecto importa porque los individuos no son islas emocionales aisladas; cuando los trabajadores acuden al trabajo, también llevan consigo sus rasgos, estado de humor y emociones; sus experiencias y expresiones afectivas afectan a los demás.

En los últimos años ha tenido lugar una “revolución afectiva” a medida que los académicos y también directivos se han dado cuenta de que las emociones de los empleados forman parte de lo que ocurre en una organización. “Al acudir al trabajo los empleados también llevan consigo sus emociones. Los sentimientos determinan los resultados. Determinan el comportamiento y otros sentimientos. Hay que pensar en la gente como conductores de emociones”.

Se consideran tres tipos diferentes de sentimientos:

Emociones puntuales de corto plazo, como la alegría, la ira, el miedo y la indignación.

Estados de humor, que son sentimientos que perduran algo más y no están necesariamente relacionados con una causa particular. Por ejemplo, una persona puede estar de buen o de mal humor.

Rasgos de la personalidad, que definen el enfoque general de una persona ante la vida. “Siempre es tan alegre”, o “Siempre mira el lado negativo”.

Estos tres tipos de sentimientos pueden ser contagiosos, y las emociones no tienen por qué ser especialmente intensas u obvias para producir un impacto. Demostraciones sutiles de las emociones, como fruncir rápidamente el ceño, también pueden tener efectos.

Como ejemplo: “Pongamos por caso que tu jefe está por norma general de buen humor, pero un día lo ves en una reunión y ves que su mirada es diferente. Aunque no cruces de nuevo la mirada con él durante el resto de la reunión, sus ojos te han desvelado información valiosa que te va a tener preocupado y descentrado el resto de la reunión”.

Aunque algunas personas son mejores que otras en el control de sus emociones, eso no significa que sus compañeros de trabajo no se den cuenta de sus estados de ánimo. “Tal vez pienses que no estás mostrando tus emociones, pero probablemente lo haces a través de tus expresiones faciales o lenguaje corporal. Emociones que incluso no seamos conscientes de que estamos sintiendo pueden influir sobre nuestros pensamientos y comportamiento”.

La inteligencia emocional –un término familiar en psicología y educación-, se incorpora también a los círculos empresariales. Las escuelas de negocios están enseñando a los ejecutivos cómo ser emocionalmente inteligentes y cómo gestionar las emociones de sus empleados.

“La idea detrás de la inteligencia emocional en el lugar de trabajo es que se trata de una habilidad a través de la cual los empleados consideran a las emociones datos valiosos para resolver una situación.” Pongamos por caso que a un jefe de ventas se le ocurre una idea estupenda que incrementará los ingresos corporativos en un 200%, pero sabe que su superior suele ser por las mañanas una persona irritable y de mal humor. Tener inteligencia emocional implica que este jefe de ventas en primer lugar reconozca y considere esta particularidad emocional de su superior. A pesar de lo maravillosa que sea su idea –y su propia exaltación-, tendrá que regular sus emociones, controlar su entusiasmo y esperar hasta la tarde para dirigirse a su superior

Las investigaciones sugieren que la gente positiva suele obtener mejores resultados en el lugar de trabajo, y no es simplemente porque caigan mejor que los pesimistas. “La gente positiva procesa cognitivamente de manera más eficiente y más apropiada. Si estás de mal humor, gran parte del esfuerzo realizado se desperdicia en tu estado de ánimo. Si estás de buen humor, estás más abierto a asimilar información y gestionarla de manera efectiva”.

lunes, 9 de diciembre de 2013

5 funciones clave de recursos humanos


En muchas pymes el rol de recursos humanos queda limitado a la contratación de personal y la liquidación de sueldos. Otras funciones esenciales quedan vacantes y pueden ser fuente de conflictos. Los temas centrales de recursos humanos para llevar adelante, aun sin un departamento a cargo.

¿Está tu empresa cumpliendo las funciones de recursos humanos necesarias para mantener un equipo de gente motivada, que se esfuerza al máximo y te impulsa a crecer? Algunas de los aspectos que, en las grandes empresas, se tienen en cuenta a la hora de pensar en las personas que la forman:

Reclutamiento y selección. Atraer a las personas indicadas para hacer crecer la empresa es más que llenar rápidamente un puesto específico. Planificar con anticipación las necesidades de recursos humanos da tiempo para analizar el puesto y los requisitos a cumplir por quien va a cubrirlo. Permite también ver a varios candidatos y ponerlos a prueba a través de un proceso de selección ordenado.

Inducción. Para que los empleados que se incorporen a la empresa se sientan bienvenidos y puedan rendir en sus puestos, es necesario un acompañamiento durante los primeros días. Transmitir la cultura de la empresa, presentar al resto del equipo, repasar lo que se espera del nuevo empleado y satisfacer sus dudas, es una tarea clave.

Capacitación. Las personas que son parte de la organización pueden requerir formación adicional para desempeñar mejor sus funciones. Con el paso del tiempo, además, es necesario ofrecerles espacios que los mantengan motivados y actualizados. Cámaras empresariales, sindicatos, centros o profesionales particulares suelen ofrecer cursos aplicables a los negocios, sobre temas diversos como idiomas, herramientas informáticas, técnicas de venta o redes sociales. Puede armarse también una capacitación a medida, teniendo en cuenta las necesidades particulares de la empresa.

Remuneraciones. Más que la definición de sueldos y su liquidación según los convenios y normas correspondientes, esta función debería contemplar que las compensaciones se mantengan equitativas y reflejen resultados.

Motivación y clima laboral. Desarrollar el sentido de pertenencia, el liderazgo, la iniciativa y el compromiso de los empleados con la empresa es una misión que no debe dejarse librada al azar. Un buen clima de trabajo ayuda a mejorar la productividad, reducir el ausentismo, retener al personal, reducir los conflictos y aumentar la satisfacción de todos. Beneficios, comunicación, coaching, eventos y proyectos en equipo pueden impulsar el clima de crecimiento que tu empresa necesita.
¿Está tu empresa cumpliendo las funciones de recursos humanos necesarias para mantener un equipo de gente motivada, que se esfuerza al máximo y te impulsa a crecer?

martes, 3 de diciembre de 2013

El problema de la alta rotación de empleados.


En algunas empresas la alta rotación de empleados es un problema serio al cual no se le presta la debida atención y que tiene serios efectos negativos en las empresas.

Las empresas pequeñas y medianas de nuestro medio, acostumbran cambiar constantemente a sus empleados, por razones poco convincentes como, por ejemplo, el evitar supuestas obligaciones laborales.

El constante cambio de empleados representa un verdadero problema para la empresa, en cuanto a costos de entrenamiento, productividad y desempeño del personal.

Entrenar debidamente a un empleado implica dedicar tiempo e invertir dinero, y durante el tiempo de adiestramiento, el trabajador no es productivo en un 100%, por lo que el costo de entrenamiento resulta elevado.

Si después de entrenar a un empleado, este es despedido en poco tiempo, es necesario iniciar un nuevo proceso de reclutamiento y entrenamiento, que además de costoso, resulta innecesario si adopta una política de estabilidad laboral.

Una empresa no se puede dar el lujo de estar cambiando constantemente de personal. Además del costo de adiestramiento, los empleados nuevos, por su poco conocimiento de la empresa, sus políticas y procedimientos, tarda un buen tiempo en adaptarse y lograr su máxima productividad, por lo que en todo este tiempo la empresa estará perdiendo.

De otra parte, cuando la empresa no ofrece estabilidad laboral a sus empleados, la motivación de estos no es la mejor, influyendo notablemente en su desempeño.

Un empleado que está ante la constante incertidumbre de la posible e inminente desvinculación laboral, no podrá ofrecer el mejor rendimiento. Siempre tendrá su mente ocupada en que será el mañana, que solución dará a su posible despedida, descuidando así sus funciones en la empresa.

Es de gran importancia para las empresas desarrollar en sus empleados un sentido de partencia y lealtad para con su empresa, y eso no se consigue cuando no se ofrece estabilidad laboral.

El empresario medio desconoce en absoluto de que el éxito de su empresa depende en gran medida de sus empleados, pues son estos los que hacen que la empresa marche. Son ellos los que a diario dedican su tiempo y esfuerzo para que la empresa cumpla con sus objetivos.

De los empleados depende de que en la empresa las cosas se hagan bien o mal.

Un empleado tranquilo, feliz, es un empleado productivo, que ofrece rendimiento a su empresa, por tanto la empresa ganará por partida doble: evita costos innecesarios por adiestramiento y logra la máxima productividad de sus empleados.

Desafortunadamente, las administraciones de nuestras empresas, no brindan la importancia que el recurso humano tiene. Se olvidan que todo es realizado por humanos y por tanto son el factor más importante en cualquier organización.